
Grande velada de Rock y amigos la que celebramos ayer en Terradillos.
Un año más se celebró el Beerock con éxito total. Esta edicion se ha puesto ya los pantalones largos y no hay vuelta atrás. Siempre ha sido un Festival Internacional, pero ayer se comfirmó como una cita obligada en el calendario.
Abrieron la tarde los chavales de Ni Voz Ni Botox, en su primera actuación, y distingumos pinceladas de futuros máquinas a la batería y guitarra solista. Es una cuestión de tiempo que destaquen.
Siguieron Marlene Santa y ya la cosa se puso seria. Buen saber hacer sobre el escenario, mezcla de robótica y rock que sale de las entrañas.
Grandes momentos y grandes canciones.
Espectaculares.Este grupo se merece una oportunidad.
Y nos hicieron olvidar la ausencia de Grey que no pudieron acudir en el último momento. Un abrazo fuerte para ellos en estos momentos.
Cenamos como campeones y llegó el momento más esperado:
Arizona Baby.
Nunca la corrala ha estado así .Lleno absoluto y vive dios que no defraudaron a la parroquia congregada. Tocaron todos sus hits sin bajar el pistón en ningún momento, amén de un par de versiones que nos dejaron con una sonrisa de oreja a oreja.
Y cumplieron (más les valía) con la tradición de tocar al menos 5 bises (o al pilón)
Resaltar el sonido conseguido por nuestro amigo César MalditoReloj que se lo curró para que todo fuera perfecto.
Éxito rotundo de los de Valladolid, que se están labrando un futuro digno en la música de este país, petada de falsos ídolos y estrellas fugaces, dentro y fuera del Indie, of course.
Remataron la noche nuestro guiris favoritos, esta vez como Awake. George, Andrea y compañía hicieron lo que mejor saben hacer: Rocanrol.
Ligaron un tema con otro sin respiro para todos los que estabamos allí, intercalando versiones de grandes con canciones propias sin que se notara la diferencia. Que podemos decir de estos máquinas que una y otra vez nos machacan con su puesta en escena y perfección sonora.
Geniales.
Así pues: un 10, señores. Una noche de 10.
Duro reto para Pablo y sus secuaces en ediciones venideras que estamos seguros que no defraudarán.
Al BEEROCK VII, yo si que voy!
Salud